La voz de la comunidad educativa

–Políticas

Los cambios en el sistema productivo generan cambios en las capacidades exigibles a las personas profesionales. Es por eso que han de existir estructuras claras y definidas desde la Administración para dar respuesta rápida y eficaz a las necesidades de dotaciones, de recursos, de organización y de formación.

Es un hecho incuestionable el sesgo de género en la Formación Profesional con unos ciclos formativos feminizados y otros masculinizados. La sociedad no se puede permitir prescindir en profesiones determinadas del talento, independientemente de su género.

Es importante desarrollar políticas de gestión educativa que permitan la integración en el sistema de Formación Profesional de alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NESE). Las NESE no pueden quedar por encima de les competencias y de les ejecuciones materiales reales de los ciclos. En cuanto a las familias, la idea general es que se tiene que mejorar la percepción social de la Formación Profesional.

En relación con los centros educativos, los Institutos de Secundaria tienen que abrirse más a la Formación Profesional, así como a la formación para la ocupación y otras enseñanzas. La formación semipresencial y a distancia es una demanda creciente; no es concebible un modelo de FP que no la potencie. Hay diferencias importantes entre centros con las mismas familias profesionales y en algunos casos no se puede impartir la formación que el mercado demanda, dado que los equipos están obsoletos y el software no se adecua a la realidad de la empresa. Además, las Enseñanzas de Régimen Especial de Música y Danza cumplen con los objetivos de Europa 2020. Si estas enseñanzas tuvieran el reconocimiento de Grado Superior de Formación Profesional, las familias estarían más dispuestas al hecho de que sus hijas y sus hijos los cursaron.

En cuanto al entorno, habría que establecer una regulación y protocolo en las relaciones entre las empresas y los centros educativos que permita una relación estable de los centros con la red productiva de su entorno y compartir recursos productivos. En relación a la tarea educativa, se tiene que dar mucha más importancia a la formación inicial, que tiene que recaer en la Universidad. Así mismo, el acceso al Máster de Formación del Profesorado tiene que ser mucho más selectivo. La persona profesional que quiera dedicarse a la enseñanza tiene que tener formación suficiente y demostrable en el ámbito de la familia profesional donde trabajará. Es tan importante la formación universitaria como la técnica y práctica de los módulos que tendrá que impartir.

La realización de una tarea educativa de calidad está en relación directa con el liderazgo educativo, pero éste no tiene que entenderse como predicable solamente del equipo directivo, sino de cada uno de los miembros del claustro.